Sentirse culpable al estar enfermo.

(el conflicto con la vulnerabilidad)

En nuestra sociedad hay ciertos valores que se han instaurado y que marcan cómo nos relacionamos con la enfermedad y la vulnerabilidad.

Hoy quiero hablarte de lo dañino que es y señalar esa falta de compasión.

 

La sociedad enferma:

El primer punto que me gustaría tocar es cómo cambian las enfermedades a lo largo de la historia. Antes sobretodo predominaban las enfermedades infecciosas y traumáticas debido a la falta de higiene y de conocimiento sobre los microorganismos.

Además se solían atribuir a castigos divinos o simplemente a la suerte. Pero hoy en día las enfermedades tienen que ver con nuestro estilo de vida: Cardiovasculares, autoinmunes, neurológicas…

Y es que este estilo de vida está marcado por los valores de las sociedades capitalistas. Inmediatez, productividad y placer a corto plazo para sobrellevarlo todo.

Entonces yo os lanzo la pregunta, si tenemos una sociedad que genera enfermedad debido a la falta de descanso, sedentarismo, dieta pobre y elevado estrés… ¿por qué tratamos la enfermedad como si fuera una enfermedad?

Quizás la enfermedad es un signo de salud en una sociedad que está enferma.

 

La enfermedad física sobre la enfermedad mental

Volviendo al tema que nos atañe. Caer enfermo suele llevar consigo mucha culpa. Por no poder hacer lo que “tenemos” que hacer. Y nos preguntamos qué pensarán de nosotros en el trabajo, además nos machacamos por fastidiar los planes de nuestros amigos y tener que cancelar.

Para más inri, parece que si tenemos una enfermedad “física” como una gripe tiene más validez que si simplemente estamos tristes y haciendo un duelo porque se ha muerto nuestra madre o porque simplemente no podemos más con las exigencias del día a día.

Ya sabéis que siempre digo que todas las enfermedades son psicosomáticas, en el sentido de que afectan a todas las esferas de la persona.

Pero fijaros qué falta de compasión y empatía tenemos con nosotros mismos y con las personas que sufren. Además  nos hacen sentir completamente responsables de aquello que nos pasa, sin tener en cuenta que nuestras vivencias, nuestro contexto y nuestras relaciones tienen muchísimo que ver en por qué las personas enfermamos.

De este modo la culpa moviliza a las personas a buscar soluciones individuales, rápidas y completamente desconectadas de la realidad de la situación en la mayoría de casos.

El conflicto con la vulnerabilidad:

Muchas veces las personas que caen enfermas se sienten como una carga para los demás. Como si molestaran. Como si caer enfermo, estar triste o vulnerable fuera una señal de debilidad.

Siempre mostramos la cara fuerte, la cara feliz, la que no sufre. Pero lo cierto es que la vida tiene sufrimiento, y negar esta realidad simplemente lo hace mucho más duro.

Tenemos un conflicto con la vulnerabilidad porque negamos el sufrimiento que existe en la realidad. No “mola” hablar de depresión, tristeza, suicidio, enfermedad. No es bonito.

Esto hace que no seamos capaces de sostener a las personas que se caen y no son capaces de seguir el ritmo. Y como si de un juguete roto se tratara ahí lo dejamos para que se apañe solo.

 

Lo que quiero transmitir en estas fechas tan señaladas es que tratemos todos de ser más compasivos con las personas que sufren y con nosotros mismos. La vida tiene sufrimiento, y huir de él o actuar como si no estuviera simplemente empeora el problema.

Y es que no hace falta que puedas solucionar el problema de esa persona cercana que sufre. Simplemente con tu presencia puedes aliviar la carga diciéndole: “Estoy contigo”.

 

Un fuerte abrazo si estás sufriendo. Espero que no estés solo.